17 de noviembre—22 de diciembre de 2018

Julián D’Angiolillo:
Informe del aire

“Esta obra se basa en una investigación iniciada hace siete años sobre diversos hitos de la disciplina dedicada a estudiar las cavernas: la Espeleología. Una excusa para indagar sobre aquello que denominamos mundo interior y su tensión política con aquello conocido como ‘exterior’. En conversaciones con espeleólogos muchos han destacado la experiencia de ‘estar en un lugar primero que nadie’. Una vivencia activada en la paradoja de una iluminación en un espacio ciego. La búsqueda obsesiva, incluso violenta, de un lugar o un tiempo donde sea posible sentirse refugiado en profundidades insospechadas por GoogleEarth. Este es uno de los ejes centrales del proyecto: la dialéctica del Refugio, definida siempre por la presencia de una amenaza exterior.”
—Julián D’Angiolillo

Informe del aire

Fiel a su declaración de artista, el nuevo trabajo de Julián D’Angiolillo -que se presenta en Móvil bajo el nombre de Informe del aire-, fue gestándose en “enclaves residuales” “esperando paciente su oportunidad”. Su paciencia fue arrastrándose desde 2013, cuando Julián comienza a acompañar -con una curiosidad y una calma documentales que armonizan a la perfección con su tema- una serie de excursiones extraordinarias a cavernas de la Argentina, de Italia y de Cuba, territorios a los que llega guiado por su interés en los espacios desmarcados, en el lado B de lo urbano, del desarrollo inmobiliario, de los enclaves tecnológicos, de las promesas a futuro, de la arquitectura pasada de moda y en la apariencia improductiva -mecanismo de defensa- de lo informal. Espacios que no sólo se caracterizan por su condición “sub” -suburbana, subempleada, subterránea- sino por la manera en que construirlos y habitarlos se vuelve prueba de condición social, de decisión política, de las múltiples formas que adopta la supervivencia, pero también de la opción por un estilo de vida alejado de aquel que promueve el catálogo que clasifica las fórmulas del éxito, la buena vida o el orden social.

La instalación audiovisual Informe del aire comparte con el espectador las imágenes con las que D’Angiolillo fue encontrándose mientras se dejaba guiar por los vericuetos topográficos de las cavernas y de sus imágenes espectrales, así como por los senderos poéticos en los que nos sumergen quienes hablan de ellas -es decir, por dos mundos interiores cuyo encuentro dispara metáforas insospechadas-. Si la obra de D’Angiolillo se ocupó siempre de mostrarnos lo escondido o marginal, Informe del aire es la expresión más extrema de su interés en la invisibilidad. Su cámara no sólo se detiene en espacios que de tan oscuros provocan ceguera e invitan a desarrollar los sentidos al máximo, sino que lo hace también en las estrategias que los espeleólogos -quienes exploran, con asombro inalterable, estas cavidades subterráneas- elaboran para leerlos a partir de detalles de naturaleza inmaterial: un compendio de tácticas en apariencia improvisadas dispuestas a descubrir las maneras que las cavernas tienen de respirar, de generar sonido, las huellas de su actividad química y de sus movimientos tectónicos, la capacidad de transformación que en ella tienen los elementos de la atmósfera. En síntesis, su forma de mostrarnos que están vivas. En una época en que todos los gestos cargan con la exigencia de la monumentalidad, el glamour y la popularidad, los viajes silenciosos de los espeleólogos, su dedicación a observar y a estudiar la vida subterránea y a quienes habitan las cuevas -a quienes saben esconderse y sobrevivir en ellas, aprovechando su mágica hospitalidad-, tienen la capacidad de recuperar la sensación de lo sublime desligada de lo grandioso y personal. Su conocimiento profundo de la naturaleza devuelve a ella y a sus detalles el dominio de la majestuosidad.

Informe del aire propone un encuentro con el alma de una topografía que atraviesa, como todos los territorios que recorre D’Angiolillo, un estado sentimental que se ubica “entre el abandono y la utopía”. Es un viaje a un mundo repleto de datos que hablan del derecho a permanecer ocultos, libres e inhallables. Un mirada sobre los elementos que pone en primer plano una experiencia, en palabras del artista, “en peligro de extinción”.

—Alejandra Aguado

Informe del aire, 2018
Un proyecto de Julián D’Angiolillo sobre una idea de Alby Cotti
Con la participación de los espeleólogos Giovanni Badino, Andrea Gobetti y Alby Cotti.

De los videos
Realización integral Julián D’Angiolillo
Sonido Nicolás Varchausky
Mezcla de sonido Juan Cruz Amusategui
Música en disco DJ Timal Selecter (Alby Cotti)
Material de exploración al volcán Etna grabado y cedido por Andrea Gobetti
Traducción italiano-español Solana Molina Viamonte
Traducción alemán-español Alejandro Fritz

De la instalación
Técnica de video y sincronización Sebastián Iannizotto
Diseño y producción de estación de proyección Paula González y Camila Narbaitz Sarsur
Montaje Ramiro Iturrioz y Sergio Lamanna

Este trabajo de Julián D’Angiolillo fue realizado con el apoyo del Premio Lucio Fontana, la Beca de Creación del Fondo Nacional de las Artes, la Beca de Viaje Colección Alex Oxenford y el proyecto Casa Tomada de la Casa Nacional del Bicentenario.

Gracias Daniela Seggiaro, Giuliana Gobetti, Silvia Litardi, Juliana Gontijo, Ediciones Portunhol, Laura Bruno, Martín Oesterheld, Matías Iaccarino, Karmen López Franco, Virginia Cerqua,Vanna Gordin, Grupo Espeleologico Argentino (GEA) y Unión Argentina de Espeleología (UAE).