26 de agosto—11 de noviembre de 2017

Elena Dahn: Cámara

Como para llegar al corazón de su obra, Elena Dahn se dejó atrapar por ella. En un proceso llevado a cabo con tiempo, paciencia y profunda conexión, se dejó capturar, sin embargo, para prepararla como a una presa, sobrevolándola hasta proponerle llevar adelante una lucha noble en la que mujer y pintura se integran y batallan hasta desprenderse una de otra, hasta deshacerse de ellas.

Fundiendo y tironeando, Elena pone en marcha una triple contienda: contra la pintura, contra la escultura y contra su propio cuerpo. Todos son puestos a prueba y en el flujo en el que se nos presentan ponen de manifiesto el interés de Dahn en exhibir la fuerza interna de un trabajo que se crea. Las cualidades del material y la gravedad son capaces de gobernar su formación con mucha mayor decisión que su acción de artista, debilitando incluso sus propias intenciones. Interesada en la herencia del post-minimalismo y de la anti-forma, en explorar la cualidad orgánica y sugerente de los materiales blandos y elásticos con los que trabaja, en el estímulo que provoca perder y buscar formas hasta para investigar y conocer el espacio y el propio cuerpo, Elena Dahn comunica la tensión entre obra y artista, entre objeto y acción, los vínculos que existen entre movimiento y producción.

En la cámara en la que se convirtió la sala de exhibición, en este recinto cerrado abierto a la experimentación, Elena ensayó los riesgos de abrazarse a su trabajo, de devolverle el vínculo con quien lo origina, de transitar en reverso y de espaldas el acto de creación para deshacer su pintura y rehacerla en volúmenes y múltiples configuraciones. En ese tránsito, nos regala una colección de imágenes evocadoras que comparten la intimidad de un proceso que surge del silencio del plano estático y puro para avanzar -aunque no sin desconcierto- resuelta a redescubrir su obra, a someterse a ella y a exhibir, más que un resultado, su energía y fuerza.

Untitled_1.1.3

Still de Cámara, 2017.
Video 4K monocanal, color, sonido, 14’ 30’’
Proyecto, dirección y Performance: Elena Dahn
Co-dirección y realización: Jonathan Perel